Defendiendo lo indefendible.
Siguiendo la recomendación presidencial, nos hemos propuesto en la materia analizar los argumentos del libro:
Walter Block.
A continuación ejemplificamos el método de sacar ripio, esquematizando las bases argumentales del texto, que el autor explicita en su introducción. (Como tarea, recomiendo contrastar el resultado con el texto original, y considerar si refleja fielmente su postura.)
PRÓLOGO DE ROTHBARD
Los economistas muestran la superioridad y eficiencia de la actividad privada.
Pero las averiguaciones de los economistas han sido confinadas, con grave pedantería, a los sectores «respetables».
Al exponer casos «extremos», Walter le obliga a reflexionar y reconsiderar sus actos reflejos emocionales, y ganar una nueva apreciación de la teoría económica y de las virtudes del mercado libre.
Los partidarios deben estar preparados para asimilar en su totalidad las implicaciones lógicas del apoyo a una economía libre.
Esa gente está llevando a cabo importantes servicios económicos, pero ¿por qué llamarles «héroes»?
¿Por qué un chulo o un narcotraficante iban a ser más «heroicos», y, con ello, de alguna forma moralmente superiores a otros productores más respetables?
Héroes al colaborar con sus servicios económicos en medio de una tormenta de escarnio e ilegalidad.
Pero no necesariamente santos.
No trata de dar a entender que sus actividades sean intrínsecamente de una moralidad superior a otras cualquiera.
En una sociedad de mercado, en la que esas actividades y personas fueran tratadas en igualdad que otras consideradas más respetables, no serían héroes.
COMENTARIO DE HAYEK
Me muestro incrédulo en algunas ocasiones y pienso «Walter está llegando demasiado lejos», pero tiene razón.
Un verdadero entendimiento de la economía exige el desengaño de prejuicios e ilusiones. Las falacias de la gente, en lo que concierne a la economía, suelen expresarse en forma de prejuicios infundados contra otros oficios.
Block hace un servicio desmontándolos.
INTRODUCCIÓN
Los individuos analizados son considerados malas personas, y las funciones que desempeñan, perniciosas.
Para argumentar en contra hay que centrarse en los siguientes conceptos:
1. no son culpables de conducta violenta;
2. en la práctica totalidad de los casos benefician a la sociedad;
3. si prohibimos sus actividades, redunda en nuestro perjuicio.
[No ejercen violencia, benefician a la sociedad, prohibir es un perjuicio.]
Premisa: el libertarismo.
La premisa básica de esta filosofía es que la agresión frente a no agresores es ilegítima.
Por agresión no se entiende pasividad, facilidad para la discusión, competitividad, desprecio, conducta pendenciera, o antagonismo.
Por agresión se entiende el uso del tipo de violencia empleada en actos como el asesinato, la violación, el atraco o el secuestro.
(No implica una conducta pacífica. No condena el uso de la violencia en defensa propia o incluso como represalia contra la violencia.)
La filosofía libertaria condena únicamente la violencia no provocada, es decir, el uso de la violencia contra una persona no violenta o su propiedad.
Es difícil disentir con el principio de no iniciar agresión.
El libertarismo insiste maníacamente en su aplicación.
Ejemplo: nadie suele encontrar contradicción entre el sistema de impuestos y el principio mencionado. Los libertarianos sí.
Impuestos: implican una agresión contra los ciudadanos no agresivos que se niegan a pagar.
No importa que el gobierno ofrezca bienes y servicios a cambio.
Este supuesto «intercambio» (impuestos por servicios) es coaccionado.
El individuo no tiene la libertad de rechazar la oferta.
Tampoco cambia nada el apoyo mayoritario de la ciudadanía. Tal agresión no justificada, pese a ser apoyada por la mayoría, es ilegítima.
El reverso del principio anterior: ningún acto que no implique violencia injustificada es malo.
[Si no hay violencia injustificada el acto es legítimo.]
No deberían estar fuera de la ley.
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Esta es la base de la primera parte de mi argumentación: los supuestos «malhechores», no lo son en este sentido, dado que no realizan acto alguno de violencia no provocada contra no agresores.
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Segunda premisa: benefician a la sociedad.
Debe haber beneficio pues son requeridos VOLUNTARIAMENTE por sus contrapartes contractuales, sin coacción.
Si la gente realiza intercambios con estos «malhechores» de forma voluntaria, es porque van a obtener algo a cambio. Los «malhechores» deben proporcionar un beneficio.
La tercera premisa se deriva 'inevitablemente' de la segunda: si el intercambio voluntario debe beneficiar a ambas partes, entonces la prohibición las perjudica.
Pero, además, perjudica a terceros.
P. ej.: la prohibición es causa de muchos crímenes, de la corrupción policial, y de irregularidades en la ley y el orden.
Solo la violencia agresiva es violación de derechos humanos.
Los actos no agresivos, por desagradables que nos parezcan, no deben ser penados.
La gente de la que se habla en estos argumentos no violan los derechos de nadie, y no deben emprenderse acciones judiciales contra ellos.
Es una defensa del mercado, alabando los más vilipendiados colaboradores con el sistema.
Si el sistema de precios es beneficioso en ejemplos extremos, más aún en casos normales.
No defiende que el mercado sea una institución económica moral.
Produce abundancia, pero también envidia en los perdedores.
El mercado ofrece algunos productos cuya moralidad es altamente discutible. Es amoral.
Tiene la neutralidad moral de cualquier instrumento.
La filosofía del libertarismo:
-defiende actividades inmorales de ciertos miembros del mercado,
-determinando las condiciones de la violencia legítima (defensa propia o venganza).
El gobierno no tiene justificación para multar, castigar, encarcelar, o aplicar penas de muerte sobre personas que actúen de manera inmoral, siempre y cuando no amenacen ni inicien una agresión física contra otra persona o sus propiedades.
CONCLUSIÓN
Por ello, la defensa de las prostitutas, los pornógrafos, etc. [proxenetas, narcotraficantes, el que contrata niños... etc.], es bastante simple: no inician violencia contra no agresores. Según los principios del libertarismo, no deberían ser encarcelados, ni ejercerse violencia contra ellos.
No significa de ninguna manera que sus actividades sean morales, apropiadas, o buenas.
CASOS ESTUDIADOS
(Del índice del libro de Block.)
I. Sexo
1. La prostituta
2. El chulo
3. El cerdo machista
II. Medicina
4. El narcotraficante
5. El drogadicto
III. Libertad de expresión
6. El chantajista
7. El difamador y el calumniador
8. El objetor a la libertad de cátedra
9. El publicista
10. El que grita «¡fuego!» en un cine abarrotado
IV. Fuera de la ley
11. El taxista sin licencia
12. El reventa
13. El policía corrupto
V. Economía
14. El blanqueador de dinero (que no trabaja para el gobierno)
15. El avaro
16. El heredero
17. El prestamista
18. El no caritativo
VI. Comercios y negocios
19. El cascarrabias que se niega a vender su propiedad
20. El casero del suburbio
21. El comerciante del gueto
22. El acaparador
23. El importador
24. El intermediario
25. El especulador
VII. Ecología
26. El minero de superficie
27. El que arroja basura
28. El fabricante de productos defectuosos
VIII. Trabajo
29. El patrón cerdo capitalista y barrigón
30. El esquirol
31. El adicto al trabajo
32. El que contrata niños
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